Lo que habéis heredado de vuestros padres,
volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.
Goethe


Hace unas semanas quedé a comer con mis padres para celebrar el 75 cumpleaños de mi padre. Al final de la comida, mi padre, imagino que aprovechando que mi mujer no nos acompañaba -estaba ya de nueve meses y no se encontraba muy bien- me dijo: “Jorge, ahora que vas a tener tu tercer hijo, ya te puedes atar los machos, que con la que está cayendo…“, y un escalofrío me recorrió de arriba abajo. Y es que, efectivamente, tener ya tres personitas a cargo es una gran responsabilidad. Y una sóla también.

Pero también es verdad que el momento perfecto para tener un hijo no existe: vamos a esperar que me ascienden el año que viene, es que nos ha subido la hipoteca, es que con la crisis, después del viaje a Bali

La misma noche del cumpleaños de mi padre nació mi tercer hijo, que resultó ser una niña sanísima, gracias a Dios.

Placa en memoria de Luis Carrero Blanco
Placa en memoria de Luis Carrero Blanco

Hoy he ido a la Seguridad Social, a la sucursal de la calle Serrano de Madrid, para entregar unos papeles relacionados con los permisos de paternidad y maternidad y, casualidades de la vida, he aparcado debajo de la placa en memoria de Carrero Blanco, allí donde la banda terrorista ETA decidió hacerle volar por los aires y acabar con su vida, en la calle Claudio Coello.

Y casualmente también, mis ojos se han ido a la fecha de la placa: 20 de diciembre de 1974, dos días después de nacer yo. En realidad, Carrero Blanco murió asesinado en 1973, así que imagino que la fecha es la de la instalación de la placa, un año después.

Precios del petróleo: 1861-2006
Precios del petróleo: 1861-2006

Mi hermano mayor nació en 1972 y yo en 1974. Entre su nacimiento y el mío, el Presidente del Gobierno Español saltaba por los aires. Entre 1975, cuando se produce la muerte de Franco, y 1977, año de las primeras elecciones generales, morirán 43 personas en acciones terroristas de ETA. A esta incertidumbre política, había que añadir la económica, la crisis del petróleo. Vamos, el paraíso. ¿Qué pensarían mis abuelos de mis aventureros padres por tener hijos en aquellos momentos?

Hoy, el escalofrío de aquella comida se me ha pasado. Sin quitar gravedad a la situación actual, que es realmente cruda, he pensado que tendré que hacer lo que hicieron mis padres: trabajar y trabajar. Y respecto a mis hijos: quererles y quererles. Nada más. Y nada menos. Estoy seguro de que así conseguiré lo que mis padres lograron: darnos lo mejor de ellos y sacarnos adelante.

Y mis hijos, como yo, algún día entenderán que, con esfuerzo, todo es posible. Y les habré repetido la lección que recibí de mis padres.

Aunque quizás mis hijos nunca lleguen, además de a quererme, a admirarme como yo admiro a mis padres, día a día. Pero no les culparé por ello, porque mis padres son de una pasta especial, inimitables.

ACTUALIZACIÓN 14 de diciembre de 2013:

Unilever, la multinacional propietaria de decenas de marcas de gran consumo ha ha lanzado una campaña publicitaria (Project Sunlight) emocionante en la que anima a los futuros padres de familia a no tener miedo y a traer a sus hijos al mundo, seguros de que no hubo mejor momento para plantear un futuro brillante:

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