Porque ya está todo dicho, tampoco merece la pena repetirse, pero sí recordar los motivos para estar en contra de una disposición que abre la puerta a la censura y a una inseguridad jurídica donde la arbitrariedad administrativa y unos comités convertidos en juez y parte amenazan la libertad de expresión en internet.. Seguir leyendo “¿’Ley Sinde’? No, gracias.”