Aún recuerdo la primera conferencia de Andrés Pérez Ortega a la que tuve la oportunidad de asistir, allá por 2010. Fue mi primera toma de contacto con el mundo del personal branding de la mano de un especialista, un auténtico experto con capacidad de explicar los verdaderos fundamentos de la marca personal.

Andrés Pérez Ortega tiene la capacidad de hablar de la marca personal desde su propio concepto, su origen y la filosofía que la sustenta. Para ello habla, no puede ser de otro modo, de antropología y del individuo en su entorno, la sociedad. Y de qué papel tiene el individuo frente a otras estructuras, como el mercado o la empresa.

Y todo eso lo puede hacer para que sea entendido por cualquiera. Por eso, este nuevo libro de Andrés, Marca Personal para Dummies, será a buen seguro una extraordinaria herramienta para aquellos que quieran acercarse a la marca personal sin interferencias, sin estridencias pero con toda la intención.

Marca personal para dummies
Marca personal para dummies

El mayor patrimonio que hoy tiene un trabajador es su marca personal, y algunos sectores que hoy están sufriendo grandes cambios, por estar inmersos en la transformación digital, por la globalización o por cualquier otro motivo, están generando una gran oportunidad para que triunfen aquellos profesionales que manejen con rigor el proceso del personal branding.

Animo a todos los lectores de Marca Personal para Dummies a convertirse en inspiradores de la marca personal entre sus amigos, compañeros y, sobre todo, frente a sus subordinados. Porque la marca personal no es marketing personal, no es pose. Una marca personal no tiene ningún interés si no añade valor, si no ofrece algo a los demás, que es donde reside la verdadera fuerza de la propia marca. Si se entienden sus fundamentos, esta se convierte en una herramienta de primer nivel que eleva los perfiles profesionales y que hace a las empresas, por la suma de estos, entornos laborales más fiables, más competitivos… mejores.

Propongo un sencillo ejercicio al terminar el libro. Observe el lector si, a partir de ese momento, hay sobre su actividad profesional una exigencia distinta, una inquietud sincera por la huella que deja en aquellos entornos en los que interactúa. De no ser así, aconsejo volverlo a leer.

Porque creo que la marca personal, que siempre existió, es hoy, además de oportunidad, una exigencia mayor que nunca. En un entorno tan cambiante como el actual, el valor de la marca personal es máximo.

Querido lector, ahora sólo queda convertirse en un profesional único, valioso y singular. Y ser reconocido como tal. Casi nada, pero merece la pena. Repensemos esa frase de Scott Ginsberg que a Andrés también le gusta citar:  “No necesitas ser grande para empezar, pero necesitas empezar para ser grande”.

A por todas.

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