Dice la cineasta Neus Ballús, nominada en los Premios Goya 2014 en la categoría de mejor dirección novel por La plaga, que en su discurso evitaría decir “la gran fiesta del cine español”.

Sea como fuere, la Gala de Entrega de los Premios Goya, es el gran escaparate del cine español y, por tanto, una de las grandes palancas de comunicación al servicio de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

Pero reincide la Academia en no acreditar a un medio que mueve en la red más de 3 millones de trailers mensuales en España y otros 4 en Hispanoamérica.

O la Academia no entiende que los medios son su mejor aliado, su gran altavoz, o bien no sabe identificar cuáles de ellos, y por qué vía, pueden servir mejor a sus intereses.

Preguntada su agencia de comunicación, Zenit Comunicación, si es posible conocer el listado de medios acreditados, contesta que “la relación de medios acreditados es un documento de trabajo interno y no solemos trasladarlo a ningún medio”. Así que no podemos asegurar que dicha identificación de medios sea acertada o no, tan sólo presumirlo, y lamentar esa falta de transparencia que permita el análisis.

Leo la entrevista que Carlos Prieto le hace en El Confidencial a Enrique González Macho, presidente de la Academia del Cine. En ella asegura, citando al Ministerio de Cultura, que cada euro invertido por el Estado en producción cinematográfica, se convierte en 4,1 euros. Y me pregunto cuántos más podrían ser utilizando las palancas de comunicación que tienen a su disposición y que sistemáticamente rechazan.

Dice también González Macho que “no es fácil convencer a los jóvenes de que las películas no son gratis. Nunca he sido muy pesimista, pero la cosa está muy complicada. No hay ningún tipo de voluntad política”. La pregunta es, ¿y hay otras voluntades de cambiar las cosas, por ejemplo, dentro de la propia Academia?

Ese mismo medio no acreditado publicaba ayer una entrevista a Esteban Crespo, nominado a los Oscar, que afirmaba que el cine español necesita reconciliarse con su público.

Vuelvo a la entrevista de Carlos Prieto. Preguntaba al presidente de la Academia qué espera de la gala de los Goya. Responde González Macho: “Que salga bien”. Buen deseo, pero quizás, desde un punto de vista estratégico, le falte un poco más de profundidad, de foco y de desarrollo.

“Sin público el cine no tiene sentido”, dijo un mejor presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, que entendió que “las reglas del juego han cambiado”.

Larga vida al cine español, a pesar de su Academia.

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