15M: ya casi todo está dicho. Pero algo queda por subrayar aún; y es que seguimos a vueltas con la libertad. Leo: La asamblea acuerda no permitir grabar a los medios en algunas zonas de Sol. Y pienso, ¿quiénes son estos señores para limitar la libertad de nadie? Decidido: me apeo.

Pero es útil recordar que hace ya mucho que habíamos aceptado que los partidos políticos limitasen la entrada de cámaras a sus actos y a tener que consumir la señal que emitían, controlada por ellos. Y entre ellos acordaron también imponer sus espacios a los medios de comunicación durante la campaña electoral.

Nuestros políticos tendrían que darnos lecciones de defensa de la libertad. Por encima de todo. Malos profesores. Y nuestros medios de comunicación deberían haberlo denunciado. Malos espectadores. Y los ciudadanos deberíamos habernos plantado. Malos alumnos. Hoy, los alumnos de aquellos, se quieren convertir en alternativa. Pero no aprendieron nada. No llegar a fin de mes es la consecuencia de cada uno decidirá qué, pero eso no te convierte en alternativa.

La política en España ya olía a podredumbre hacía mucho. Los intereses ya no son comunes. Y de ahí para abajo, todo emponzoñado: la función pública, los sindicatos, la educación, los medios de comunicación, los empresarios, los trabajadores, la banca, la empresa… y tú. Y yo. Como la rana hervida, sin capacidad de reacción.

¿Y la alternativa? No parece existir aún. Porque la libertad se hace esperar. Libertad de prensa, libertad de expresión, libertad de empresa, libertad de cátedra, libertad de información, libertad de mercado, libertad de reunión, libertad de culto… libertad, libertad… LIBERTAD.

O quizás sí exista la aternativa: tú. Y yo. Y hoy más que nunca. En el ejercicio de la función pública, en organizaciones civiles, en la universidad, en la empresa, como empresario, como trabajador, como consumidor, como ciudadano.

Sin estos políticos, sin este gobierno y sin esta oposición que siguen tocando el violín. Sin estos medios de comunicación que siguen mirándose el ombligo de sus shares y sus ventas. Sin esta alternativa que hoy se siente revolucionaria.

El individuo, sin ellos, libre.

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